Memoria Inspira’t 2013-2014

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Es momento de mirar atrás, reflexionar, valorar lo hecho y pensar en el futuro de este hermoso proyecto. Eva y yo queremos compartir parte del Inspira’t (lo mejor de lo vivido no se puede compartir en papel) a través de esta memoria de actividades. Y si queréis saber algo más sobre el mismo no dudéis en contactar con nosotros.

Memoria Inspira’t 2013-14

Sera Huertas: serahuertas@gmail.com

Eva Luna: empleo@patronatofranciscoesteve.org

reverdeconcausa

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Mientras quede cerveza…

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¿A quién le importa lo que yo haga? ¿A quién le importa lo que yo piense? ¿A quién le importa si quedan o no materias primas?

No, no me imagino a Alaska diciendo eso en la canción, y no dudo de su compromiso ambiental, aunque viendo su propio show “Alaska y Mario” intuyo que tiene más bien poco. Pero lo que sí es cierto es que ni Alaska lo cantaría, ni a la mayoría esto le preocupa, ni para cantarlo en un karaoke ni para plantearse “hacer algo” al respecto.

Vayamos por lo directo, si te dicen: “Nene que solo quedan 20 euros para pasar toda la semana y estamos a martes” ¿Qué entiendes? A priori, que de martes a domingo tendré que cubrir las necesidades básicas de esos seis días con lo que tenga disponible en casa y puntualmente y solo en caso de necesidad, recurrir a ese dinero. Si me queda mucho arroz en la despensa, pero poco pollo en la nevera, arroz a la cubana; Que no hay aros de calamar, pues rebozo el calamar de tierra, los aros de cebolla; Que solo quedan dos preservativos en el cajón de la mesilla, resérvate para el sábado… o mejor no, que eso no se puede programar, en fin, que lo tienes claro, solo hay 20 euros y toca organizarse, tu cerebro procesa bien esa información y es capaz de mandar las órdenes precisas (excepto el sábado noche…)

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Otro caso sería verte en una situación de verdadera emergencia, algo así como quedarse sol@, tirado con el coche, en una carretera solitaria, de noche y solo con un 5% de batería en el móvil ¿Entiendes que muy probablemente solo podrás hacer una llamada? Casi seguro que sí, pero imagino a más de uno invirtiendo ese 5% de batería para consultar el Facebook por si han contestado a sus invitaciones de jugar al candycrush del demonio… Pero vamos, que en principio la mayoría se la jugaría a la llamada con mayor capacidad resolutiva.

Son ejemplos cotidianos, quizás extremos, pero útiles si ahora tratamos de hacer un sencillísimo análisis comparativo, de esos de andar por casa, y que por supuesto nadie debería tomarse en serio, faltaría más.

Estas dos situaciones ¿Con qué las comparamos? Con la siguiente:

¿Qué queda para mi?

Voy a realizar un taller de consumo responsable con alumnos de bachillerato, y una vez he conseguido que desconecten sus móviles y presten atención, les planteo una sencilla dinámica para visualizar la escasez de los recursos naturales que tenemos, recursos necesarios para cubrir SUS necesidades diarias dentro del modelo de consumo actual.

Haciendo gala de mis mejores recursos como dinamizador (para haceros una idea ver vídeo al final del texto) capto su atención de entrada, lo que supone un buen comienzo, pero la realidad es que dura más bien poco, mea culpa siempre mea culpa,  y ese prometedor interés va convirtiéndose poco a poco en escepticismo, después incluyen una manifiesta impresión de que todo eso que escuchan y ven les resulta ajeno y al final hasta les parece divertido –¿Dónde están las cámaras?- preguntan, –¿Esto parece el Club de la Comedia? ¿No?– Bufffff, difícil, a veces muy difícil, pero al intentar reconducir la situación y argumentar la realidad de algo que a ti te parece obvio, aparecen las frases que todo buen estudiante debería borrar de su cerebro si quiere aspirar a ser algo en la vida:

“Puf, pues ya inventarán algo”. ¿Inventarán quién? ¿Qué? ¿Cuándo? Si crees que eso debe ocurrir ¿Porqué no lo haces tú y te forras?

“Da igual, eso a mí no me pilla”. Con la esperanza de vida actual ¿A qué edad tienes pensado palmar? O ¿Acaso das por hecho, lo que yo llevo defendiendo hace años, que estamos muy próximos a una sociedad Matrix y que nuestros cuerpos se convertirán en breve en fuente de alimento para las máquinas y tendremos otro yo virtual campando por un mundo falso en el que no tendremos que cubrir ninguna necesidad y conduciremos motos a 300 km/h y volaremos en naves hasta los confines del universo?

Pero,… igual están equivocados”. Ves, aquí si pueden tener razón, a lo mejor están equivocados y donde dicen que quedan reservas para 50 años, igual quedan para 60, pero también puede ser que queden para 40 o incluso que dentro de 15 años el coste de extracción sea tan, tan, tan elevado que no sea rentable y dejemos de disponer de ellas ¿Y entonces?

Los miro, a todos y todas, y pienso -Qué se puede esperar de alguien cuya canción favorita es “Dame más gasolina, me gusta la gasolina,…” ¿Qué se compre un coche eléctrico?-  y les diría una selección de perlas del capitán Haddock, algo así como: “alborotadores, alcornoques, ametralladores con babero, anacolutos, antropófagos, antropopitecos, aprendices de dictador a la nuez de coco, archipámpanos, logaritmos, macrocéfalos, mxfshdlkwehflw,…” Excesivo, sin duda, pero tan apropiado,…

¿Qué es lo que cambia en un caso respecto al otro? ¿Qué hace que no veamos la urgente necesidad de cambiar el modelo de consumo que practicamos, ante esta situación? Este espacio está abierto a aportaciones, pero ahí dejo algunas reflexiones:

  • Nos resulta muy difícil trasladar a la cotidianeidad de nuestras vidas datos y mensajes como los que encierra la imagen anterior (infografía) ¿Petróleo para 50 años más? ¿Carbón para 125? -¿Eso que implica?, ¿Qué supone?, ¿Cómo me afecta?- Vuelvo a lo que planteo en mis últimos posts, quizás sobren datos y falten historias.
  • Nuestro cerebro o al menos la pequeña porción que solemos utilizar (más pequeña en hombres que en mujeres, lo sé) nos pide satisfacciones a corto plazo. Si me planteo un cambio, con esfuerzo y con sacrifico, quiero una satisfacción clara, palpable e inmediata. No sirve el discurso de “reducir el consumo de… ahora para evitar el desabastecimiento en el próximo siglo o para evitar que las generaciones futuras no dispongan de…” ¿Quiénes son las generaciones futuras para los jóvenes de hoy? ¿Sus hijos, sus nietos?
  • Miramos de reojo a nuestro alrededor, a los demás, y si vemos que a ellos no les importa -¿Por qué debería importarnos a nosotros?-
  • Los mensajes que recibimos desde las “alturas macroeconómicas” son claros y directos: El crecimiento económico debe ser el gran objetivo y eso pasa por aumentar el consumo, con todas sus consecuencias. Incrementar la producción, y a su vez el consumo, permitirá bajar impuestos y crear empleo, y todo ello con una estructura o modelo muy similar al de hace tres décadas ¿Es eso posible? Probablemente no. Fijaros que hasta el Obama quiere compatibilizar el crecimiento económico, al que no puede renunciar ante sus ciudadanos, con la lucha ante el cambio climático, pero eso sin un cambio de paradigma se antoja imposible… Y creo que lo sabe.

A mí también me cambia la perspectiva con el tiempo y desde luego en mis años de adolescente me debí parecer mucho a los actuales (esto es lo que se suele decir, pero en realidad no es así) y ahora desde luego trabajo y vivo para que las generaciones futuras (que ya tiene cara y se llama Adriana) tengan una posibilidad de vivir mejor y en mayor armonía con el entorno.

Ahora bien, podrá faltarnos el petróleo, el gas, el zinc e incluso las incomprendidas tierras raras, pero la cerveza, por favor la cerveza, que no nos falte jamás.

reverdeconcausa

Kum, Kum, Kum… Menos economía y más amor a nuestro entorno.

(Foto : 'Game of Thrones' Facebook Page)
(Foto : ‘Game of Thrones’ Facebook Page)

Empecemos poniéndole música a este post, que imagen ya tiene, y para este caso propongo a los elegantísimos y brillantes Elbow con el tema Grounds for Divorce. Ahora si, estamos listos.

Imagino que en ocasiones os pasa como a mi, que tenéis desordenadas en vuestra cabeza una serie de ideas o pensamientos que han llegado allí con distintos orígenes y que por las razones que sean no han acabado de integrarse dando lugar a algo “superior jerárquicamente” dentro de vuestra cabeza (ese orden entre espaguetis del que ya he hablado en varias ocasiones en otros artículos o charlas).

Y estando así, desordenadas, útiles y recurrentes pero desordenadas, en ocasiones se dan una serie de circunstancias en un corto espacio de tiempo que ¡Pufff! lo ordenan todo y le dan un mayor sentido. Ideas y pensamientos que por si mismos ya eran significativos de repente se integran en una idea macro que siempre es mucho más que la simple suma de sus componentes, se retroalimentan y generan el “Big Mac” de los pensamientos.

Hace unos días ocurrió… Os pongo en antecedentes.

Desde hace tiempo merodea en mi cabeza un pensamiento acerca del peso que están tomando las argumentaciones económicas entre aquellos que como profesionales o no, realizan actividades de educación ambiental. El programa Llars Verdes (Hogares Verdes) o algunos programas de sensibilización ambiental impulsados desde las administraciones locales, están llenos de ejemplos que así lo corroboran. Esta no es una crítica al hecho en si de mostrar los beneficios económicos de las buenas prácticas ambientales o del uso justificado de tecnología más eficiente, esto es básico y fundamental, es solo contar una realidad que percibo. Además creo que mostrar esas bondades económicas, en su justa medida, contrastadas y bien argumentadas son importantes en el marco de la educación ambiental. Pero insisto en  muchas ocasiones que no hay que caer en el error de sobrevalorar los beneficios económicos muy por encima de los ambientales solo por el hecho de que estos tengan una mejor y más fácil aceptación por parte del público con el que trabajamos ¿Cuántas veces habréis oído? “Si, pero ¿Cuánto vale? ¿Cuánto dinero me voy a ahorrar?” Y si, eso es importante, pero también lo son los litros de agua que se van a dejar de gastar y las emisiones de GEI que se va a evitar enviar a la atmósfera, aunque esto a priori sea menos relevante para nuestra audiencia (si claro, menos relevante, pero ahí está uno de nuestros retos ¿Verdad?)

En fin, solo es una opinión y una manera de ver las cosas. El caso es que con ese reto difícil por delante, buscas la manera de superarlo en el ejercicio de tu trabajo y aquí surge la segunda idea: El storytelling. Esta propuesta busca que aquello que quiere contar y transmitir el comunicador le llegue a su público a través de una conexión emocional fuerte ¿Cómo conseguirlo? A mi se me ocurre con historias personales, positivas e inspiradoras. Y funciona, claro que funciona, trabajo en ello y veo que el poder que tienen estas historias personales es enorme y puede convertirse en una herramienta de trabajo fundamental. De cualquier modo tienes el perfecto manual de esta idea en la película “Una verdad incómoda”, donde Al Gore… En fin ya sabes.  Pero a mi me gusta más este vídeo para explicar el storytelling, te invito a verlo:

Con estos antecedentes y esta perspectiva en el desarrollo de mi trabajo aparece esta noticia: “Menos datos y más historias. Expertos recomiendan humanizar la comunicación sobre Cambio Climático” Vaya, eso me suena, y dice lo siguiente: “Un informe de la ONG Climate Outreach and Information Network (COIN) conocido esta semana propone un nuevo enfoque de comunicación para el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Para este grupo de expertos, el IPCC debería humanizar el relato científico a partir de la narración de historias para ilustrar los efectos directos del cambio climático.” Humanizar los relatos a partir de la narración de historias, claro, esa es una buena propuesta ¿No?

Pero no queda ahí la cosa, y va el señor George Monbiot en su blog y publica lo siguiente: “Donde no hemos utilizado la amenaza y el terror, hemos tratado de dinero: un error aún más grave. Nada mejor podía reforzar los valores extrínsecos que poner un precio a la naturaleza, o la presentación de apelaciones similares a su propio interés económico. Y no funciona, incluso en sus propios términos. Un estudio publicado en Nature Climate Change, por ejemplo, habla de la siguiente prueba: Dos avisos colocados en una estación de servicio . Uno de ellos preguntaba: “¿Quiere proteger el medio ambiente? Revise la presión de los neumáticos de su coche “. El otro decía: “¿Quiere ahorrar dinero? Revise la presión de los neumáticos de su coche “. El primer fue bastante eficaz, el segundo completamente inútil.” Y añade “Hemos tendido a asumir que la gente es más egoísta de lo que realmente es.” Pam, bofetada con la mano abierta ¿Es así? Probablemente si.

Y encima, para acabar de rematarlo todo, llega Tyrion Lannister [Si sigues leyendo que sepas que las próximas cuatro frases contienen un spoiler de Games Of Thrones, por si eres seguidor y nos has visto el último episodio de la cuarta temporada, te aviso], uno de los protagonistas de mi semana, y menudo (y nunca mejor dicho) protagonista. Al enano no se le ocurre otra cosa que montar un gran espectáculo: Asesina a su amante, y te alegras, mata a su padre mientras el progenitor está sentado en la letrina cagando y vas y te alegras mucho más, y con este desparrame a lo Tarantino, emocionante y desgarrador, te encuentras un artículo que pone al enano Lannister, que inició su particular viaje a los infiernos delante de mis ojos, como el perfecto contador de historias personales (las storytelling esas) y ¡TODO ENCAJAAAAAAAAAAAA! Si, ahora lo veo claro.

Pero primero te aconsejo que veas “Tyrion y el primo Orson” y disfrutes tanto de la interpretación de Peter Dinklage como de la manera magistral de contar esa historia personal.

Menos economía y más amor a nuestro entorno, menos datos y más historias y sobre todo más de nosotros mismo, pero en positivo, siempre en positivo.

reverdeconcausa

Reduce tus emisiones, estúpido

La lectura de un interesante post de César Piqueras “Feedback negativo al estilo Masterchef o como meter el dedo en la llaga” me ha dado una idea que quizás pueda utilizar en mi día a día como educador ambiental, ya que en muchas ocasiones me encuentro en situaciones similares a las que plantea el autor.

Al igual que a Cesar Piqueras, me gustan mucho los programas de cocina en televisión, en especial los concursos-reality que se han puesto tan de moda en los últimos años. ¿A quién no le suena Master Chef o la pesadilla de Chicote? Si bien es cierto que ni uno ni otro alcanzan el nivel de Tom Colicchio en Top Chef, versión norteamericana, o de mi admiradísimo Gordon Ramsay, verdadera, única e inimitable pesadilla y azote de cocineros indolentes. Aunque es de justicia decir que Pepe Rodriguez, de Master Chef, es bueno, muy bueno y contribuye a un producto televisivo digno, con estilo propio, perfectamente guionizado y a veces previsible, pero con el que se pasa un muy buen rato.

Fte. Channel 4
Fte. Channel 4

Aprovecha César Piqueras el programa Master Chef para ilustrar su idea de feedback negativo, del que dice: “…este tipo de feedback, no se anda con rodeos. Es directo, sin tapujos. Lo siento, pues lo digo, si te escuece te aguantas. Es cierto que no se puede ir por ahí dando este tipo de “palmaditas en la espalda” a los demás, pero quién sabe, quizás a veces nos falta sinceridad…” Vaya, la propuesta se me presenta atractiva y rápidamente me imagino aplicándola con algunos de los estereotipos clásicos del público con el que suelo trabajar: Adolescentes viviendo en un Matrix tecnológico que confían en que “alguien” inventará “algo” que solucione los problemas ambientales; negacionistas en general, aquellos que por norma se oponen a todo lo que propones, se oponen incluso a que termine la actividad que tanto les aburre; voceros de las leyendas urbanas, esos que dan categoría de verdad incuestionable a cosas como: “Me han dicho que toda la basura que separamos en casa se mezcla otra vez en la planta de recogida y es verdad porque la fuente es de confianza“, “No sirve de nada ahorrar electricidad porque casi todo lo que pagamos son impuestos“, y así tantos y tantas que de una manera u otra elevan, a veces, nuestro trabajo a categoría de misión casi imposible. A todos estos, y a algunos más, les aplicaría con rigor y sin contemplaciones el feedback negativo y por supuesto sin remordimientos ¿De qué manera?

Utilizo un esquema metodológico en mi trabajo que podría resumirse de esta manera:

  1. Plantear la situación de partida en torno a un problema ambiental.
  2. Situar en ese escenario al público con el que trabajo.
  3. Conectar al público con esa situación.
  4. Visualizar propuestas/alternativas.
  5. Dibujar un nuevo escenario de futuro.

Todo esto se sostiene, entre otras cosas, en un potente feedback positivo, uno del tipo: “Somos cada vez más los que creemos que nuestra parte cuenta”, “Miles de personas ahorrando unos litros de agua suponen millones de litros de agua que no se contaminaran”, “Que nuestra sociedad gire hacia la sostenibilidad depende de que todos y cada uno de nosotros siga ese mismo camino”, y etc, etc.

Si esta propuesta, con feedback positivo incluido, está bien planteada y ejecutada puede funcionar…, o no, en cuyo caso ¿Qué pasa? ¿Qué haces? Si funciona es fantástico, la actividad se desarrolla según lo previsto y las piezas de dominó van cayendo una a una de una manera armoniosa, consiguiendo el objetivo inicialmente planteado, si no al menos una parte de el. Pero si la cosa empieza a no funcionar en algún punto del camino, si las piezas de dominó dejan de caer en una curva ¿Qué hacemos? ¿Lo mantenemos todo tal cual? ¿Acabamos ahí mismo? ¿Cambiamos el objetivo en el camino? Muchas preguntas y muchas respuestas, pero ese feedback negativo puede ser una de esas respuestas, concretamente en los casos en que algunos de los propios participantes te ponen la zancadilla, de modo que ya me imagino diciendo algo así:

  • “Las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno, y fíjate que el tuyo es de los que no me gustan,… la opinión, claro.”
  • “Está claro que Dios tampoco te dio el don del sentido común”.
  • “Solo tienes que multiplicar ¿Sabes? Si cargas el móvil dos veces al día ¿Cuántas lo cargas en un año? ¿Y tú familia si tenéis cuatro móviles en casa? Más de 2.000 cargas de móvil al año, y eso al final supone consumo eléctrico, gasto económico y emisiones de CO2 ¿Repetimos?”
  • “¿Así que no separar la basura en casa genera más empleo? No hace falta que estudies más, ya tienes una profesión a la que dedicarte…”
  • “Sales de tu casa a la vez que tu vecino para llevar a tu hija al cole. Tú sacas el coche del garaje y él la lleva caminando por los 400 metros de distancia que hay hasta llegar al colegio. Tu vecino y su hija llegan siempre 5 minutos antes que tú ¿Eso no te dice nada, genio?
  • “No hay nada peor que la ignorancia soberbia”
  • “Reduce tus emisiones, estúpido ¿Acaso no eres capaz de asumir lo que está ocurriendo?”

Uf, vaya, la verdad es que no sé si funcionaría, pero te debes quedar muy a gusto, eso seguro. Nuestro trabajo no es un programa de televisión, guionizado y dónde los protagonistas tienen una red de seguridad y pueden repetir las tomas una y otra vez hasta que salgan bien, eso yo no lo puedo hacer. Lo nuestro es directo, como la vida misma, inmediatez y salto al vacío sin red. Así que este feedback negativo quedará para mi mente, donde crearé la versión malvada de los hechos, y dejaré los razonamientos basados en datos contrastados, las historias reales de comportamientos inspiradores y un mejor conocimiento del individuo que tengo delante como argumentos y herramientas para seguir realizando mi trabajo de educador ambiental.

reverdeconcausa

Y ahora razones para amar la profesión de educador ambiental

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Si desnudarse hasta mostrar los sentimientos es, a veces, un símbolo de inteligencia (esto lo digo yo) voy a ver si me hago merecedor de una pincelada de este escaso don.

Mi capacidad de amar racionalmente (la otra es la irracional, la de la pasión, el enamoramiento, la que va y viene y nadie sabe ni cómo ni porqué) es limitada, amplia pero limitada, de modo que tengo que repartirla con cabeza… o no.

Con mi profesión no puedo hacerlo con cabeza, me gusta y me apasiona, y creo que soy tremendamente afortunado al poder ejercer esta profesión, educador ambiental.

Por si te interesa tengo mis razones. Ahí van algunas:

  • Esta viva, es dinámica, cambiante y exigente. Tienes que estar continuamente aprendiendo, renovándote, mejorando. Esa parte de reto continuo es apasionante. ¿Acaso no es maravilloso tener la necesidad y la oportunidad de un aprendizaje continuo?
  • Es una profesión que te obliga a volcarte con los demás, a estar en contacto con la gente, a saber cómo piensan, cómo sienten, qué motivaciones tienen, etc. Desde que ejerzo esta profesión hay más personas que pasan por mi vida dejando huella y mi mochila de vivencias se hace cada día más grande ¿Qué más se puede pedir?
  • ¿En cuántas profesiones te has de comunicar al mismo nivel con un niño de 5 años que con un adulto? Este es un ejercicio comunicativo que todo el mundo debería practicar. Ya lo dijo Groucho Marx: “Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!”
  • Cuando la sociedad empieza a creerse el podemos, nosotros, los educadores ambientales, llevamos una enorme ventaja, lo llevamos en nuestro adn profesional.
  • Y mientras que en el resto de profesiones se dedican a promocionar con superlativos lo que hacen: Ya no hay modelos, ahora son supermodelos o topmodels; los que juegan al fútbol no son futbolistas, son cracks; los cocineros son masterchefs y los guardias urbanos son agentes de movilidad. Nosotros no nos ponemos el súper, máster o top, no nos gusta alardear. Trabajamos para que las generaciones futuras vivan en un mundo y en una sociedad mejor que la actual, aceptando que el sueldo de todos los educadores ambientales que hay en España, todos, apenas llegaría al sueldo de uno solo de esos cracks del fútbol.
  • Yo además tengo la enorme fortuna de poder ver como al ejercer la profesión estoy mejorando la vida de las personas, literalmente mejorando su vida ¿Hay mejor recompensa? Pues sí, cuándo además esas personas manifiestan su agradecimiento. Por eso les envío mi cariño a los chicos del Inspira’t, gracias por darme la oportunidad de estar con vosotros.
  • Por personas  como Ester y Ángel, como Anna y Eva, y como Víctor, Carmen, Jesús y tantos y tantas más. Si mañana mismo tuviera que dejar de ejercer esta profesión, mi primer motivo de satisfacción sería el haberlos conocido.

Y estas no deben ser las únicas razones, seguro que alguien aportaría otras razones de peso, pero ya está bien de desnudar mis sentimientos, a este paso me haré tan vulnerable que lloraré hasta en la boda de Samsagaz Gamgy.

reverdeconcausa

 

 

Razones para mandar a la mierda a los educadores ambientales

No tengo ninguna duda, hay razones para mandarnos a la mierda.

Si alguno de nosotros, educadores ambientales, se cruzase por la calle con el Cansino Histórico acabaríamos mandados y bien mandados a la mierda ¿O no?

Pero ¿Es el Cansino Histórico el único que debe mandarnos hasta tan desagradable lugar? No, alguno más debería hacerlo también y aquí os dejo alguna de esas razones:

  1. Por empeñarnos en cambiar el mundo cuando resulta que el mundo ya es mayorcito y cambia solo, y además cuando le da la gana. Pero ¿Quién nos hemos creído que somos?
  2. Por ir contracorriente. Somos tan absurdos como el cerdo que quería ser un perro ovejero, pero más, porque nosotros queremos ser salmones ¿Porqué empeñarnos en hacer y proponer aquello con lo que la mayoría no está de acuerdo? ¿Acaso somos más listos? ¿Quizás sepamos algo que el resto no sabe o no acierta a ver?
  3. Por pedirle a la sociedad que nos considere como profesionales cuando ni siquiera sabemos explicarles a nuestros padres a qué nos dedicamos. Si es que….
  4. Por creer en muchísimas ocasiones que lo vocacional no necesita ser pagado. Vamos, que con satisfacer tus deseos más inconfesables ya estás pagado. Y luego pedimos respeto y reconocimiento profesional.
  5. Por no ducharnos, no usar electrodomésticos,  prescindir de toda tecnología, no comer seres vivos y vivir en cuevas. ¿Quién va a querer a alguien así cerca? ¡A la mierda!
  6. Porque encima cuando llegamos a una edad y vemos que no hemos conseguido cambiar la sociedad en la que vivimos, según ese patrón diabólico que todos los educadores ambientales tenemos en nuestras cabezas, va y renegamos de todo lo hecho y decimos que en realidad sabíamos que no servía para nada y que así ya estamos bien.
  7. Porque cuando peor estamos, en lo profesional, muchos todavía pensamos en que bonito sería volver a como estábamos antes de la crisis ¿Volver? ¿Igual? ¿Y no aprovechar la oportunidad para reinventarse, renovarse, adaptarse a los nuevos tiempos?
  8. Por ser los que más veces utilizan la palabra cambio en su discurso y ser los que menos se la aplican.
  9. Por usar hasta la saciedad proverbios chinos que ni siquiera entendemos o quizás ni sean chinos…. ¡A la mierda!

Mejor si no estás de acuerdo con todo lo escrito hasta ahora, es lo más higiénico, pero al menos me ha servido para reflexionar y hacer algo de autocrítica, que ya me hacía falta. Y a mí el Cansino Histórico quizás no me hubiese enviado a la mierda, al menos porque yo si me hubiese tomado unas cervezas en el bar de su cuñao.

Saludos

reverdeconcausa

 

“Si se cree y se trabaja, se puede”

Si se cree y se trabaja, se puede“, fue la frase que los medios de comunicación destacaron en la rueda de prensa del Cholo Simeone tras ganar la liga de fútbol española en el Camp Nou. Podría pasar por una de esas frases tópicas del fútbol que llenan las ruedas de prensa de deportistas y directivos, en este y otros muchos deportes.

Pero en este caso lo que la hace especial para mi es el contexto, y no me refiero al contexto en que se dice, sino al contexto en que se escucha. Horas antes de escucharla realizamos una jornada de intercambio de experiencias entre participantes del proyecto Inspira’t y del proyecto Hogares Verdes-Fundown de la Asociación Columbares, a la que han asistieron cerca de 60 personas.

Los participantes pudieron conocerse, intercambiar sus experiencias sobre ahorro de energía, agua y residuos y celebrar el día de Internet compartiendo -a través de las redes sociales- lo que sabían de los árboles de Quart de Poblet, municipio donde se desarrolla el proyecto Inspira’t.

Ya he hecho referencia a los tópicos de las ruedas de prensa en el deporte y ahora no quiero entrar yo en los mismos de las notas de prensa de este tipo de eventos, solo quiero compartir en este post la sensación que me dejó la jornada…

Evidentemente hago mía la frase del Cholo y queda claro que si trabajas duramente en aquello que crees, te haces merecedor de la confianza de los que te rodean y lo completas todo con una sonrisa, se puede. Y ahí está el ejemplo de los chicos y chicas del Inspira’t, que derribaron barreras, creyeron, trabajaron y ahora recogen sus frutos. Quizás ellos además necesitaron algo que para otros podría resultar menos significativo, pero que para los Inspira’t es fundamental, me refiero al hecho de encontrar personas que crean en ellos.

El sábado, todos ejercieron de educadores ambientales en los talleres de agua y energía que realizaron en la jornada de intercambio de experiencias. Miguel, Nadia, Ricardo, Shaila, Jesús, Tere, Víctor, Sheila, Fernando y Guadalupe (nos ha costado, pero ahí estaba, perfecta, como el resto), tienen los conocimientos y las herramientas para informar y sensibilizar sobre el cuidado y respeto al medio ambiente y tienen además un valor diferencial (el factor X) que no es otro que creer en lo que dicen y hacen ¿Alguien da más?

Pero si hubo algo verdaderamente importante el sábado, fue darme cuenta que lo fundamental del Inspira’t va más allá de la formación y el voluntariado ambiental, Inspira’t es un un proyecto de vida, de practicar la vida, de vivir, de disfrutar viviendo.

Una mesa compartida con amigos y conocidos, una paella, anécdotas, historias, teléfonos intercambiados, promesas de futuros contactos, etc., en definitiva cosas del día a día, cosas de la vida. Y ojo, trabajo, mucho trabajo, que eso también es vida ¿Verdad?

reverdeconcausa y con razones

Tiempos aciagos me ha tocado vivir, pero hay esperanza

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Es lo que sentencia el rey Théoden en el Señor de los Anillos, “tiempos aciagos me ha tocado vivir”, pero como dice Arwen, hija de Elrond y Celebrían: “Aún hay esperanza.” Puede parecer pretencioso o fuera de lugar comenzar así este post, pero hacerlo de otra manera no sería adecuado. Así es este blog y de este manera cuenta sus cosas el que lo firma, reverdeconcausa.

Y todo esta pompa y boato para contar que el próximo sábado 17 de mayo se celebrará en Quart de Poblet (Valencia) un encuentro de aquellos que pasará desapercibido para “casi” todo el mundo, una jornada especial para cerca de 60 personas que como una moderna y pequeña comunidad del anillo, trabaja desde el anonimato para hacer este mundo un poco mejor.

¿Qué ocurrirá ese día? En Murcia, las compañeras de la Asociación Columbares realizan un precioso proyecto de forma conjunta con Fundown (Fundación Síndrome de Down), en el cual estudiantes universitarios comparten piso con chicos y chicas con síndrome de down e introducen buenas prácticas ambientales en estos pisos compartidos con el asesoramiento y formación de las educadoras ambientales de la Asociación Columbares. A iniciativa de esta asociación, compartirán esta experiencia con los participantes del proyecto Inspira’t en Quart de Poblet, generando un encuentro que servirá a la vez para que los futuros educadores ambientales del Inspira’t puedan mostrar a los compañeros murcianos todo lo aprendido en el año que llevan formándose.

Además, como viene siendo habitual en el Inspira’t, aprovecharemos la jornada para realizar una actividad de voluntariado ambiental, que al coincidir el día 17 de mayo con el Día de Internet, estará muy relacionada con este evento. Los participantes compartirán con todo el mundo su cariño y respeto por los árboles de su pueblo.

 El programa del encuentro queda así:

10.00 h Recepción de los participantes.
10.15 h Bienvenida institucional.
10.30 h Presentación de los grupos.
. Presentación del proyecto Inspira’t
. Presentación del proyecto Fundown + Asociación Columbares (Murcia)
11.00 h Talleres de AGUA y ENERGÍA a cargo de los educadores del proyecto INSPIRA’T.
12.00 h Descanso.
12.30 h Talleres de RESIDUOS y CONSUMO RESPONSABLE a cargo de Fundown.
13.30 h Presentación de resultados. (10 minutos para mostrar a través de fotos y algún vídeo el trabajo realizado hasta ahora) 
14.00 h Comida.
16.00 h Actividad de voluntariado conjunta.
18.00 h Fin de la jornada.

El encuentro se realizará en Quart Jove, un centro municipal perfectamente equipado para el desarrollo del evento. 

Agradezco una vez más, la predisposición y colaboración del M.I. Ayuntamiento de Quart de Poblet para la organización de este evento, de FEAPSCV, del Patronato Intermunicipal Francisco Esteve y sobre todo el trabajo de Eva, la “Arwen” del Inspira’t.

Ya os contaré…

reverdeconcausa

 

Educación ambiental: Contar las cosas que pasan de la mejor manera posible

taller remedia

Hace unos días participé junto a Anna Pons, mi jefa en el CEACV, en un taller sobre comunicación científica, un tema apasionante y necesario para la sociedad y especialmente en el momento que vivimos. Esta percepción personal surge de conocer bien la enorme labor que realizan los compañeros del grupo Respuestas desde la Comunicación y la Educación al Cambio Climático, y por supuesto de mi experiencia como educador ambiental a lo largo de los años. Hay mucho que contar, mucho y trascendental para el devenir de nuestra sociedad en los próximos años y décadas.

Este taller, el que participamos como ponentes, se realizó en el III WORKSHOP REMEDIA 2014 celebrado en Valencia. REMEDIA es una red científica de mitigación de gases de efecto en el sector agroforestal, que pretende compartir el resultado de sus trabajos e investigaciones en beneficio de la calidad investigadora, la sociedad y el medio ambiente. El objetivo del mismo era responder a las dudas y necesidades que algunos de los investigadores de esta red habían expresado respecto a la tarea de comunicar su labor científica. Al parecer se encuentran por muchas dificultades para hacer una comunicación eficaz de lo que hacen a la sociedad y a la vez cada vez son más conscientes de la necesidad de hacerlo, para que la misma sea consciente y conocedora de en qué y para qué se invierten sus impuestos.

Conocer mejor las herramientas y vías de comunicación, así como algunas estrategias para hacerlo, era el objetivo que a priori tenían los participantes de este taller. Para ello, desde el CEACV, nuestra aportación se centró en contar cómo trasladamos la información (en algunos casos científica pura y dura) a nuestro público, que no es otro que la propia sociedad valenciana. De la organización de este taller me quedé con unas notas que me sirvieron para prepararlo, y que he pensado que podría resultar interesante compartirlas. Aquí van:

“Contar lo que hacemos en el CEACV no es fácil, el alcance de nuestro trabajo puede ser tan amplio, o al menos aspira a serlo, y tan disperso en ocasiones, que hablar de ello fuera del propio centro (instrumento sin el que no se entiende nuestra labor) es difícil. Hacerlo de manera sintética y en el marco en el que nos encontramos, a mí como educador ambiental aun se me hace más difícil, pero quizás utilizar este esquema que tengo siempre en mi mesa de trabajo, me ayude a explicarlo:

escalera-CEACV

Informamos, comunicamos, formamos y capacitamos y en última instancia contribuimos a educar, todo con el apellido ambiental o para la sostenibilidad (nuestra máxima aspiración, la principal herramienta transformadora) Y además queda muy bien representarlo así, como escalones de la misma escalera hacia un destino concreto.

Ofrecemos INFORMACIÓN. En todas las acciones y actividades que realizamos se ofrece información al público con el que trabajamos, es una de las bases fundamentales de nuestra actividad. Contarle a la gente ¿Qué ocurre en su entorno? ¿En qué cambios estamos inmersos? ¿Qué origen tienen? ¿Qué consecuencias? Y sobre todo ¿Qué pueden/podemos hacer para que esa situación no acabe siendo insostenible? En ocasiones nuestra labor es meramente informativa y para ello se diseñan actividades con ese fin (Tota pedra fa paret), pero en otras vamos un paso más allá o más arriba en la escalera, y además de informar, COMUNICAMOS.

Proponemos un feedback con los destinatarios de nuestras acciones y la información entra a formar parte de un proceso de COMUNICACIÓN. Subimos un escalón en el que la gente puede adoptar un papel protagonista. La información y todos aquellos contenidos con que preparamos nuestros programas y acciones tendrán una respuesta por parte de los destinatarios, respuesta sobre la que habrá que diseñar el propio programa (Los domingos familiares). Creo además que este es uno de los puntos fuertes del CEACV, trabajar bien la comunicación en los programas de educación ambiental.

Subir un paso más es cuando además de la información, implícita en los contenidos, y a través de un proceso de comunicación, lo que se hace es FORMAR Y CAPACITAR, otro de los pilares básicos del CEACV. El cambio que queremos propiciar en la sociedad, y en nuestro caso en la sociedad valenciana, pasa sin lugar a dudas por formar y capacitar para el mismo. Desde cualquier ámbito, el hogar, la escuela, la administración pública o la empresa privada, se debe contribuir a ese cambio y por tanto hay que formar para ello. El CEACV dispone de programas formativos, tanto presenciales como online, que cubren un amplio espectro de temas, públicos y necesidades.

Y como el objetivo final, ahí en el horizonte al que dirigirnos, está la EDUCACIÓN, la educación de la sociedad a la que queremos contribuir informando, comunicando, formando y capacitando.

Así queda expuesto de una manera muy sintética LO QUE HACEMOS (para más info nada mejor que acceder a la web del CEACV) otra cuestión es CÓMO LO HACEMOS. Aquí os dejo algunas pistas de los aspectos que consideramos:

  1. CONTEXTO. ¿Qué está ocurriendo? Temas, cuestiones, asuntos de urgencia, de incidencia máxima. Cambio climático (presentación del AR5), contaminación atmosférica (lo ocurrido en una ciudad como París con la contaminación atmosférica), Año internacional de… ¿Qué necesidades? Pobreza energética, desperdicio de alimentos, etc.
  2. OBJETIVOS. La educación ambiental es una disciplina ambiciosa en cuanto a objetivos, y son siempre una referencia clara en los planteamientos de nuestro trabajo. Para eso está el LIBRO BLANCO DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN ESPAÑA.
  3. FUENTES DE CONOCIMIENTO. ¿De dónde nutrirnos para dotar de contenidos nuestros programas? ¿De dónde obtener la información para informar, comunicar,…?
  4. DESTINATARIOS. En este caso la sociedad valenciana en general, a la que necesitamos conocer bien, con sus particularidades, y al destinatario particular que vamos a dirigir nuestras acciones. Si personalizamos esa “sociedad” hablaríamos de la comunidad escolar, las familias, la administración pública, los profesionales de diferentes sectores, etc.

Con respecto a la información que da contenido a nuestras acciones, considerar:

Búsqueda de las fuentes de información. Criterios:

  • Solventes, fiables y contrastadas. Si hablamos de energía (IDAE), si lo hacemos de cambio climático (IPCC, MAGRAMA, AEMET, UNIVERSIDADES, etc.) Pero sin perder de vista a aquellas que aun no siendo oficiales, si aportan un punto de vista que sirve para ampliar nuestro ángulo de visión. Cualquier asunto tratado desde la óptica de la SOSTENIBILIDAD muestra un prisma con muchas caras y nuestra intención es dar a conocer el mayor nº posible de ellas (ambientales, sociales, económicas) En este caso me refiero a webs, blogs, perfiles de redes sociales, etc.
  • Actualizadas. El volumen de datos que gira en torno a los temas ambientales que tratamos es INMENSO… La actualización de los mismos es una tarea ardua y costosa, pero posible. Mi impresión (ratificada con datos) es que cada vez es más difícil acceder a datos relevantes y actualizados, sobre todo porque muchas instituciones públicas y privadas que se dedicaban a esta labor, han desaparecido por motivo de la crisis. Por cierto, esta misma crisis ha generado una considerable reducción de los consumos [impresión generalizada] (agua, energía, movilidad) de las familias españolas y poder corroborar eso en datos es de gran interés para nosotros, los educadores ambientales, de manera que dedicamos una buena parte de nuestro trabajo a conseguir estos datos.
  • Pre-cocinada. (Es como el que no tiene mucha maña en la cocina, y no hace empanadillas porque no sabe, lo que hace es comprarlas congelas y solo tiene que freírlas. El resultado también es bueno si se hace bien) Con la información de índole científica pasa lo mismo, para aquellos que nos somos experto en la mayoría de las materias que tratamos, necesitamos encontrarnos con la información pre-tratada para poder trabajar con ella. Un buen ejemplo es el último informe del IPCC, el II informe del AR5. Un documento basto, áspero y lleno de información y datos (interesantísimos y relevantes) pero de difícil comprensión en muchos casos. Afortunadamente hay quién pre-cocina esa información. En este caso es uno de los miembros del grupo de comunicación del cambio climático (Paco Heras) con los suficientes conocimientos en las materias correspondientes (científicas, comunicación y de educación ambiental), que prepara esa información y la presenta en documentos como este (CRUCE DE CAMINOS)

Preparar esa información. Algunos consejos:

  • Que permita mostrar el mayor número de caras del prisma. Debemos ofrecer la información con un enfoque abierto, que permita a las personas cuestionarse los problemas socioambientales de una manera crítica (Ejemplo: Parc Sagunt junto al CEACV y la Marjal dels Moros) Respecto a cualquier tema tratamos aportar información que muestre las caras ambiental, social y económica.
  • La información que muestra la situación ambiental debe ir acompañada de posibilidades de intervención y alternativas de solución.
  • Vinculada a la vida cotidiana y con interés directo para los destinatarios.
  • De forma coherente… con la actividad que desarrolla el emisor, con el medio de transmisión que utiliza.
  • Transmitir la percepción de que el hecho en sí de la comunicación forma parte de una estrategia, de una finalidad superior, clara y precisa.

Y esto es todo, solo unas notas que me sirvieron para preparar el taller y que me apetecía compartir.

reverdeconcausa

¿Qué somos? ¡EDUCADORES AMBIENTALES! AU, AU, AU

Ya en frío resulta que voy y me caliento un poco más. Vamos a ver que a lo mejor yo no me entero… En la mayoría de los colectivos profesionales que conozco veo que los intereses de empresas y trabajadores no siempre van de la mano, lógico ya que cada cual tiene unas necesidades, prioridades, objetivos, etc. En la educación ambiental pasa lo mismo (¿Verdad querido Ángel?) existen empresas y equipamientos con intereses que no siempre coinciden con el de los educadores y viceversa, algo normal. De esta realidad es fácil que aparezcan plataformas o foros que defiendan los intereses de unos y otros, a veces enfrentados y en ocasiones idénticos, pero está claro que la unión hace la fuerza y el asociacionismo es clave para el buen funcionamiento de todos los colectivos, como tales y como individuos.

A veces aparecen plataformas que agrupan a entidades, empresas, profesionales y todo lo que se mueve, para representar, aglutinar, coordinar y defender a todo el sector, profesional o no. Cuando las cuestiones a tratar son de ámbito profesional, me da la impresión (y a veces la convicción) de que estas plataformas que amalgaman a todos, no siempre funcionan. Un ejemplo: Un sector donde “hipoteticamente” existan empresas que tienen a gente trabajando sin contrato, algo que en Chupilandia no ocurre, y profesionales que trabajan “hipoteticamente” en esas empresas y por salarios por debajo de lo que marca la ley. ¿Os imagináis a empresas y trabajadores en la misma plataforma o asociación? ¿Qué pasará cuando se trate el tema de regular la situación de esos trabajadores? ¿De qué lado se pondrá la asociación? Todo esto es hipotético, una suposición, pero ¿Puede ocurrir?

Por eso creo que es necesario y saludable que existan esas plataformas, sin duda, pero que ademas cada colectivo en bloque defienda sus intereses particulares.

En la Comunitat Valenciana los educadores y educadoras ambientales debemos unirnos, hacernos visibles, fuertes y trabajar por dignificar la mejor profesión del mundo. Alguien debe tomar la iniciativa y las riendas de este proceso constitutivo ¿Quién? La vacante esta ahí, necesitamos cubrirla. Y por si a esa persona/grupo le interesa, ya cuenta con mi apoyo y ayuda con todo lo que pueda aportar. Yo doy un paso al frente.

Y digo todo esto desde la experiencia y libertad que dan más de 15 años en este mundo que amo y ocupa mi vida.

reverdeconcausa

aktúa es un proyecto de educación ambiental personal

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